Desde los 5 meses hasta el año, Darío parecía un niño normal, solucionados o en vías de solución los principales problemas que presentó los primeros meses de vida, mi niño crecía feliz... y yo... al menos tuve un periodo en el que pude pensar que todo era normal.
Darío presentaba sonrisa social desde los 2 meses de edad, a los 3 se reía a carcajadas, a los 5 ya decía "papapapapapa", consiguió sentarse solo a los 6 meses y a los 7 gateaba como un campeón.... vamos que todo iba sobre ruedas... pero como toda madre primeriza y dado el comienzo de mi maternidad, siempre tuve la mosca detrás de oreja y no podía dejar de observar al niño y asegurarme de que todo iba bien... algo dentro de mí sospechaba... quizás porque dentro de esta aparente tranquilidad de "todo marcha bien" había una intranquilidad de "de verdad marcha bien??"... a los 9 meses me preguntaba si algunas de las cosas que veía en mi BEBE NORMAL eran realmente normales...
Algunos bebes de 9 meses hacían cosas que el mio no hacía: los cinco lobitos, el palmas palmitas, echaban besitos, apelaban o llamaban la atención de su mamá de algún modo... aunque había otros que no hacían esas cosas... hacían otras... hay que darle tiempo... cada niño tiene su ritmo de desarrollo no te agobies...
A los casi 11 meses veía como algunos niños de su edad eran capaces de poner un añito con su mano, señalaban con el dedo cosas y reaccionaban ante preguntas estereotipadas como ¿Dónde está mamá?, decían hola y adiós con la manita... la mayor parte de ellos lloraban si veían que mamá salía de la habitación y todos buscaban con la mirada a su mamá cuando querían que ésta los cogiera, o les diera de comer, o simplemente les diera el consuelo de los brazos...
Yo echaba de menos esas cosas, algunas veces me parecía que Darío era sordo... si lo llamabas raro era que volviera la cabeza, nunca pedía brazos, ni lloraba buscando consuelito de mamá..."este niño parece autista" alguna vez se escapó de mi boca sin ser realmente consciente de lo que decía... pero gateaba y se movía con agilidad, exploraba el espacio, sonreía o reía a carcajadas jugando al cucu-trastras o a las cosquillitas... no se... paranoias de una madre traumatizada por una maternidad difícil?... hay que darle tiempo... todos los niños no hacen las mismas cosas al mismo tiempo... celebramos su primer cumple y mi peque no supo soplar las velas, de hecho no soplo las velas hasta su tercer año.
Llegó el primer cumpleaños de Darío y con él la revisión del niño sano de los 12 meses: Bueno, que felicidad no?, después de lo vivido, el niño está en su percentil, ha engordado, ha crecido, esta muy alto, sonríe y parece feliz... ya se pone de pie y da pasitos con ayuda, juega con pelotas y con piezas tipo lego... todo fenomenal... me increpó la pediatra. Le comenté que había observado que los niños de un año del entorno podían hacer cosas que Darío aun no hacía, que si debía preocuparme... tras describirle mis observaciones, sonrió ampliamente y me dijo lo que yo trataba de repetirme constantemente... cada niño tiene su ritmo... TRANQUILA.
En el examen de percentiles observó que la cabeza de Darío era bastante pequeña... por debajo del precentil 3 y las fontanelas de la cabeza ya estaban soldadas... eso no es tan normal había que comprobar que la cabeza del pequeño seguía creciendo y lo derivó al NEURÓLOGO por sospecha de posible MICROCEFALIA... vamos para acojonarse del todo... pues no era todo normal??? por qué vamos al neurólogo??? lo que me faltaba para dar rienda suelta a mis preocupaciones...
Así que allí fuimos... el buen hombre examinó a Darío y me hizo mil preguntas... concluyó que el niño presentaba una posible MICROCEFALIA SIMPLE ASINTOMATICA y que no debíamos preocuparnos... lo mantendría en observación para controlar que la cabeza crece pero mucha gente tiene la cabeza pequeña y es totalmente normal. Le manifesté mis inquietudes:
- Darío con 13 meses de edad no habla nada de nada, ni mamá, ni papá, ni agua, ni más, ni umnnnn... solo tararea canciones que le cantamos...
El buen hombre sonrió y nos dijo: "pero a que el dedo si funciona??"...
-PUES NO... DARÍO TAMPOCO SEÑALA!!!!... (hasta ese momento no me había percatado de que no señalaba ni consideré que fuera importante)
- y como se comunica???
- Pues ese es el problema, que no se comunica... chilla cuando quiere algo pero tengo que adivinar que es porque ni lo señala ni lo mira ni nada... monta muchas rabietas y chilla (le dije con tono despreocupado)
- Bueno mujer... no te preocupes, aun es pequeño y yo lo veo muy bien... seguro que en breve empieza a hablar... NO PODEMOS HABLAR DE UN RETRASO DEL LENGUAJE HASTA LOS 30 MESES... te doy cita de seguimiento dentro de 6 meses y a ver que tal...
Y a casa otra vez... claro, yo que iba a saber... si un neurólogo pediátrico me estaba diciendo que el desarrollo de mi niño era normal porque no lo iba a ser...
Ese mismo més, Darío empezó en la guardería... allí dio sus primeros pasos sin apoyo y todo parecía ir bien... hasta que en noviembre, cuando cumplía 15 meses, la psicóloga de la guarde nos llamó para hablar de Darío. Quería conocernos, conocer mejor al niño y evaluar como iba todo en casa. Claro no sospeché en el momento... le contamos sobre el desarrollo del pequeño y le dimos una perspectiva detallada de todo el periplo. Nos hizo miles de preguntas, quería saber como fue el embarazo, el parto, la lactancia, como dormía, como comía, como jugaba, si en casa jugaba con nosotros, si hablaba algo... todo tratado con una gran sutileza que no me hizo sospechar en el momento nada anómalo... pero yo que estaba falta de que escucharan mis inquietudes si le manifesté algunas cosas que he mencionado antes, sin manifestar mucha inquietud pues tanto la pediatra como el neurólogo ya me habían referido que el desarrollo entraba dentro de lo normal... tampoco quería parecer una histérica... Sin datos concluyentes la psicóloga tomó nota de todo y se mantuvo alerta y en observación del niño sin darnos más razones.
Hoy echo la vista a tras y me doy cuenta de tantas cosas... la psicóloga había observado anomalías en el desarrollo de Darío y quería recopilar datos para una observación detallada encaminada a descartar o confirmar sus sospechas que ya por ese entonces eran también las mías.
Descripción del desarrollo de Darío:
Edad: 15 meses
COSAS QUE PUEDE HACER:
- Sonrisa social presente
- Disfruta jugando al cucu-trastras o a las cosquillitas
- Durante el juego y otras actividades lúdicas como la música mantiene el contacto ocular perfectamente
- Psicomotrizmente normal: se sostiene sentado a los 6 meses, gatea a los 7, anda con apoyo a los 11-12 meses, anda sin apoyo a los 13 meses aun no corre pero trepa sujetándose a algo a cuatro patas ...
- Tararea canciones con entonación perfecta... no es sordo
- JUEGO: Juega con autonomía a lanzar objetos para ver que ruido hacen al caer y recogerlos a gatas para volver a tirarlos, le gustan las pelotas y perseguirlas por toda la casa a gatas, rueda y gira sobre si mismos objetos con la mano, el mando de la tele es su preferido. Con ayuda de mamá monta bloques tipo lego y los desmonta, reconoce algunas formas geométricas en un juguete de encajar, siempre las encaja correctamente aunque llama la atención que siempre lo hace en el mismo orden y en la misma posición. Si le cambias la pieza de posición se da cuenta, la gira y la encaja en la posición deseada, siempre la misma
COSAS QUE NO HACE:
- la mayor parte de las veces no se gira si lo llamas, parece un niño sordo o desobediente
- No imita gestos con las manos: no hace el gesto Hola, adiós, dame, no imita coreografía sencillas, no hace Palmas ni los 5 lobitos...
- No baila
- No da besos ni saca la lengua cuando se la sacas tu
- No baila
- No da besos ni saca la lengua cuando se la sacas tu
- No señala con el dedo
- No han aparecido las primeras palabras
- No hay funcionalidad lingüística ni gestual
- No hay ninguna manifestación de comunicación alternativa a excepción de rabietas y gritos
- No imteractua mediante el juego
- No interactua con los iguales
- No utiliza el SI o el NO, MAS,...
- Si no es a través de sus juegos favoritos no fija la mirada... Esquiva mirar de frente y mirar a los ojos
- No echa de menos a Mamá... Si sale de la habitación ni se inmuta.
Por supuesto... Estas cosas se enumerarlas ahora... Que conozco bien lo que significa esta dolencia... En aquel entonces había cosas... Pero era más bien una sensación de que mi hijo no era como los demás niños.