miércoles, 29 de octubre de 2014

LA HISTORIA (III). EL HOSPITAL

Os dije que la historia era laaaaarrrrrrrggggggaaaaa...

Como os he contado el desarrollo de Darío daba que pensar, no parecía a simple vista que fuera como para alarmarse, pero si lo suficientemente atípico como para causar intranquilidad a las personas que más tiempo pasábamos con él, sobre todo a mi madre y a mi.

Los problemas con el sueño continuaron y fueron a peor, Darío dormía muy poco y tenía que ser en brazos. Tenía un sueño intranquilo, irritado... presentaba como espasmos... parecía que estaba dormido y de repente pegaba un respingo y abría los ojos, unas veces volvía a cerrarlos y seguía dormido y otras se despertaba llorando desconsolado. Llamaba la atención porque uno piensa en el sueño de un bebé como la cosa más plácida del mundo y aquello era cuando menos curioso. Se lo comenté a la pediatra... un nuevo motivo de intranquilidad, pero volvió a no darle importancia y seguimos sin recibir ayuda o atención de ningún especialista.

Alrededor de los 2 meses de edad todos estos síntomas, la irritabilidad, la falta de suelo, el estrés del bebé... empezaron a manifestarse físicamente. Darío siempre había sido uno de esos bebés que "echaba", nunca deparé en que fuera algo raro, miles de niños echan después de las tomas porque están llenos o porque tienen reflujo... pero aquello fue a más. Cada día veía como Darío echaba más  y más hasta que aquello no eran bocanadas sino vómitos en toda regla. Durante un tiempo hizo peso así que no quise preocuparme más pero de repente dejó de hacer peso y fui a la pediatra OTRA VEZ...

La buena mujer que ya estaba harta de verme, empezó a confirmar que era una histérica y me mandó a casa diciendo que el niño estaba bien, que no me preocupara y que es normal que algunas semanas no hagan peso, que el pecho es así... me fui a casa con el firme propósito de que esto no podía quedar así.

A la semana siguiente volví a pesar a Darío y había perdido peso... el miedo y la ira se apoderaron de mi y cargué toda la tralla y me fui de nuevo a la pediatra: "mire usted, no me diga que esto es normal, un niño que pesó 2,750gr al nacer que ahora no llega a los 4 kg, que está perdiendo peso y que no para de vomitar creo que es suficiente para sospechar que algo no va bien", la buena mujer pesó al niño a regañadientes convencida de que exageraba, pero pudo comprobar que había bajado de peso y que apenas había hecho 1 kilo en dos meses... se puso nerviosa y me frió a preguntas...

Como conclusión me mando al Hospital Clínico con una sospecha de HIPERTROFIA DE PILORO. En el clínico le hicieron análisis, y ecografía y asustados por cómo vomitaba el niño, pensaron que podía ser hipertrofia de píloro y lo mandaron al Hospital Materno Infantil donde están los especialista por si había que operar de urgencia. Acojonados nos fuimos al materno pensando que iban a meter a nuestro pequeñín en un quirófano.

En el materno descartaron esta dolencia... pero Darío vomitaba y vomitaba...y lloraba y lloraba... así que me mandaron de nuevo al Hospital Clínico donde lo ingresaron para hacer más pruebas y mantenerlo en observación. Yo sospechaba que podía ser una intolerancia a la leche materna pues tengo dos sobrinos con una alergia muy rara a una hormona presente es la leche materna. SE RIERON DE MI... eso era imposible... así que nada, nos quedamos ingresados en el hospital sin ni siquiera barajar la posibilidad de probar a darle al niño leche artificial a ver que pasaba.

Pufffff , el hospital.... seis interminables días con sus seis interminables noches allí metidos los dos, Darío y yo, con la cunita inclinada, no lo cojas... no lo muevas... procura que no llore... dale este jarabe a ver... dale lo otro... y Darío vomitando y llorando... y yo de los nervios de no saber que leches estaba pasando. Le hicieron miles de pruebas, a la intolerancia a la lactosa y la proteína de la vaca, análisis, ecografías... y una radiografía con contraste donde les pareció ver una hernia de hiato...

A los 6 días de estar ingresados me dijeron que "parecía" que tenía una HERNIA DE HIATO CON REFLUJO y que por eso vomitaba tanto que no era grave y que normalmente al año de edad solía solucionarse, que si después de un año seguía así que habría que operar. UN AÑO... un año de aquel calvario sin saber si mi hijo iba a aguantar aquello. El pediatra que habló con nosotros nos dijo que era muy frecuente y que muchos niños lo tiene sin saberlo, que no me agobiara... trajeron una báscula y lo pesaron: 4, 080gr

AHHHHHHH me llevé las manos a la cabeza, ¡¡¡¡¡Que después de 6 días de no moverlo, de no cogerlo, de inclinarle la cuna para evitar que vomitara, de no hacer otra cosa que darle el pecho y rezar para que lo tuviera dentro, de darle dios sabe cuantos jarabes... Darío pesaba menos que un recién nacido contando ya con casi 3 meses de edad y me tengo que ir a casa tranquila!!!!!!!! PERO ESTO QUE ES... ES QUE NADIE SE DA CUENTA DE QUE ESTE NIÑO NO ESTA BIEN!!!!

Deseaba quemar el hospital, quería matar a aquellos médicos inútiles que me mandaban a casa a sufrir el calvario de ver sufrir a mi hijo sin darme respuestas y me fui derecha a un pediatra de prestigio dispuesta a llevarlo donde hiciera falta hasta encontrar una respuesta.

Don Ramón..., le contamos la historia y flipó en colores, reconoció al niño y nos dijo que efectivamente él consideraba que el niño no estaba bien. Darío presentaba gran intranquilidad, bajo peso y escaso desarrollo físico, parecía más pequeño de lo que era. Además presentaba una tonicidad muscular fuera de lo común por lo que nos dijo que estaba HIPERTÓNICO. Me preguntó que me habían dicho en el hospital y le dije que me habían mandado Motiliun y ranitidina. Me dijo que si fuera su hijo él no se lo daría y que si estaba dispuesta a hacerle caso. Estaba desesperada... hubiera probado cualquier cosa y le planteé mis dudas sobre la leche materna. Me dijo: lo vamos a saber en una semana, deja de darle esa basura y a partir de ahora la vas a dar el pecho cada cuatro horas, ni un minuto antes ni un minutos después de la siguiente forma - 8h, 12h, 16h, 20h, 24h. y de las 24 a las 8 de la mañana MANZANILLA SE PONGA COMO SE PONGA. Flipé... "mire usted que no sabe como se pone le niño..." y me increpo "SE PONGA COMO SE PONGA... si en una semana no ha hecho 200 gr es que tu leche no es suficiente y me llamas que ya te digo lo que tienes que hacer".

"Pero mire usted.... y el pecho a demanda???..." el buen pediatra se enfado: "quien te haya dicho que este niño va bien con el pecho a demanda no tiene ni idea de pediatría!!!!"... se calmó y me explicó: "el pecho a demanda es lo mejor siempre que el niño se desarrolle con normalidad... un niño sin dificultades a partir del primer mes comienza a regularse solo y a los tres meses hace tomas RAZONABLES respetando periodos de sueño entre toma y toma... pero no es tu caso... imagina que te comes un plato de puchero y a la hora te tomas otro plato de puchero... que pasaría...

me moriría de ardor...

efectivamente... y si fueras un bebe llorarías porque no estas bien y porque no puedes dormir, pero tu mamá que está mal informada cree que necesitas más pecho y te da otro plato de puchero... entonces tu vomitas sin haber digerido... quieres comer pero entramos otra vez en el mismo circulo... TU HIJO NECESITA DORMIR!!!!!"

No me podía creer lo que estaba escuchando... por fin alguien que veía como yo que esto no iba bien... esperanzada me fui a casa y puse en práctica todos sus consejos a rajatabla. Una semana después Darío había hecho 250 gr y respiré... parecía la solución a mis problemas...

Llamé al pediatra para darle la buena nueva y me dijo que siguiera con el pecho hasta que Darío pesara 5 kg y que lo llamara entonces. Darío alcanzo los 5 kl a los casi 4 meses, así que fui al pediatra que me lo paso directamente a la papilla para que empezara a comer sólidos y dejara de vomitar. Los vómitos lejos de desaparecer si que parecían menos frecuentes y controlados, Darío parecía mas tranquilo, durante el día su nivel de estrés había disminuido aunque seguía sin dormir y por la noche lloraba notablemente menos... pero los problemas de sueño no remitieron....

A las dos semanas volví a llamar al pediatra y le comenté los problemas que Darío tenía para quedarse dormido... nos explicó que el pequeño no había desarrollado un patrón de sueño apropiado y que debíamos ayudarlo a dormir. Los niños se desarrollan durante el sueño y os aseguro que es mucho más grave la falta de sueño que está sufriendo que los efectos secundarios de lo que os voy a mandar. Nos mando Varialgil y nos dijo que él se lo tuvo que dar a su hijo y que se lo diéramos tranquilos...

El MILAGRO VARIALGIL la primera noche que Darío durmió 6 horas del tirón no me lo podía creer. La cosa empezó a mejorar día a día...Darío empezó a dormir de noche y durante el día se echaba alguna que otra siesta... admitió los purés estupendamente, comía fenomenal y DORMÍA... aquello era otra cosa y por fin me sentí tranquila... hubiera besado a aquel pediatra...

Todo empezó a marchar mejor o al menos eso parecía y los siguiente meses vimos a nuestro pequeñin mejorar y desarrollarse con relativa normalidad...

PUFFFFF QUE DESCANSO :-)

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