miércoles, 21 de octubre de 2015

LA HISTORIA (VI). SE HIZO REALIDAD... EL CAIT

El CAIT... el lugar de las respuestas, le refugio de los padres, el lugar del desarrollo de los niños... por fin... alguien a quien hablarle de todo esto sin que me ponga cara de "estoy hablando con una marciana..." Puse mis esperanzas en que las respuesta iban a llegar, aunque en el fondo yo ya no las necesitaba para mí, era el resto del entorno el que ya necesitaba entender. 

Empezamos en el CAIT de referencia... un psicólogo (un tanto pedante) nos atendió y escuchó atentamente todas nuestras inquietudes, fundamentalmente mis inquietudes pues yo necesitaba desahogarlas y tomé el protagonismo de la entrevista. Evaluó a Darío durante tres sesiones y por fin nos citó para hablarnos de sus impresiones. Por fin, por fin había llegado el momento de entender y sobre todo de que mi marido entrara en mis hondas mentales, el momento de sintonizar a través de una antena externa lo que no habíamos sido capaces de sintonizar solos más por prudencia que por desconocimiento del problema, a estas alturas ambos éramos ya plenamente conscientes de que se abría el abismo a nuestros pies... Tras una hora de largas y dificultosas explicaciones, tras una más que compleja disertación de sus pensamientos que nos costó (y eso que ambos somos licenciados en letras yo concretamente filóloga y mi marido doctor...) la misma vida entender la conclusión fue.... LA NADA... no nos concreto nada... no nos dijo ni TGD, ni Retraso, ni NADAAAAAAAA concreto... fue extremadamente frustrante y supe que no nos íbamos a llevar bien... nos dio 8 meses de lista de espera y... nada más... a esperar

Así que tras perder el tiempo trate de explicarle a mi marido la conclusión... este buen señor nos había definido un TGD NE (Trastorno Generalizado del Desarrollo NO Especificado). Sin estar segura de como había encajado aquello mi marido, la extrema frustración me llevó a llorar amargamente y buscar respuestas en la única persona que me las podía dar. Acudí nuevamente a la psicóloga de la guardería que flipó cuando le conté... le pedí que confirmara que había entendido bien a aquel señor y que era lo que yo sospechaba (y ella también) desde hacia tiempo... un TGD...

Como he indicado antes no me iba a llevar bien con aquel psicólogo... nos dio una sesión al mes de revisión y tras comprobar mi sospecha hice caso de la psicóloga de la guardería y empezamos a intervenir con un psicólogo privado... Mientras tramitamos el traslado de Darío a otro CAIT especializado en este tipo de trastornos...

La llegada de este psicólogo fue como encontrar la piedra filosofal... AL FIN EMPEZABA A TENER SENTIDO... al fin vimos un trabajo coherente que nos mostró la realidad y el alcance de todo aquello y que nos ayudó a asumir y comprender, a avanzar... y por fin el consuelo, el sentir el trabajo... POR FIN UN CAMINO... acabo la búsqueda... o eso pensé...

Lo cierto es que no ha sido el último diagnostico de Darío, con el nuevo CAIT llegó el TEA (Trastorno del espectro del autismo) a nuestras vidas, Con Juan Martos llego el TEA AF (Alta Funcionalidad) y con el Array (pruebas genéticas) llego la DELECION 3q29... confiemos en que se quede aquí jajaja

El camino comenzó con un entrenamiento intensivo sobre que es el TGD o mejor dicho en que consistía el TGD de Darío. Esto no es una formula que aplicas y la cosa funciona, cada niño es un mundo y cada uno presenta sus fortalezas y sus deficit... conocer a nuestro hijo ha sido el principio de muchas cosas... lo mejor y lo peor... lo bueno y lo malo... pero sobre todo LO REAL... 

Lo mejor... VER AVANZAR A DARÍO, VERLO MEJORAR, SUPERARSE EN UN TIEMPO RECORD, ESCUCHAR SU PRIMER "MAMA" Y SU PRIMER ABRAZO Y SU PRIMER JUEGO, SU SONRISA, SU ENTUSIASMO Y EL DESEO IRREFRENABLE DE APRENDER!!!!!!!!



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